Es curioso cómo el cuerpo, a través del sistema nervioso guarda y de alguna forma regula las experiencias emocionalmente fuertes con bastante intensidad y claridad. Al punto que, revivía constantemente la parte del accidente que fui consciente, mirar para abajo y empezar a caer. He leído en diferentes webs, que revivir constantemente un evento, es una característica de tener síntoma disociativo. Seguramente fuera así, ya que pasaba de la tristeza a la alegría de una forma extraña. Era incapaz de controlar mis emociones. Lo que si se es que, recordar ese instante como una pesadilla continua, derivó en otra serie de alteraciones como angustia, culpabilidad, no podía dormir, el patrón del sueño estaba totalmente alterado. Es como si el golpe, hubiera provocado en mi cuerpo un "reset" total y estuviera todo desordenado. Seguramente, la medicación que tomaba también tendría su cuota de responsabilidad. Después de la operación, hasta que el paso de los días te va estabili...
Vale la pena vivir. Vale la pena seguir viviendo. Siempre hay un para qué.