Y como el que no quiere la cosa, ya estamos en mayo. En casa las cosas empiezan a ir más fluidas, tener una rutina y unos horarios me está funcionando bastante bien. En mi situación, vivir se ha convertido en un desafío diario. Todo me cuesta mucho, cosas como ir al baño solo, intentar ponerme unos calzoncillos o que se te caiga algo al suelo y no alcanzar a recogerlo me provocan mucha frustración. Pero voy aprendiendo a rebajar mi ofuscación y a escuchar.
No es nada fácil ser positivo cuando estás tan jodido, pero
reconozco que, a mi palacio mental le empieza a sentar bien prestar atención,
esforzarme y aprender a solucionar estos problemas. El intentar ver cual es la
mejor y menos dolorosa forma de conseguir realizar estas metas tan básicas, realistas
y específicas hace que de alguna manera, mi mente se relaje y se concentre solo
en eso, olvidando por un momento el resto de lesiones y dolores.
Centrarse solo en el viaje, de nuevo me vuelve esa norma
interiorizada y guardada en mi palacio mental. Aun así, y a pesar de todos esos
pensamientos positivos, en el fondo no deja de ser triste saber exactamente lo
que tienes que hacer, y a veces, no tener la capacidad ni las fuerzas suficientes para realizarlo y esto, me
jode. Decía Safransky que la libertad es
la capacidad de poder empezar de nuevo a cada instante. Atrapar esa
libertad, no me está resultando nada fácil.
Leer se va a convertir en una herramienta muy importante
para ayudar a distraer mi mente y a la vez, me puede servir de motivación y
aprendizaje. Ahora mismo necesito encontrar lecturas que me sirvan de ejemplo
para lo que estoy pasando y me puedan inspirar. Y entre varios buenos libros,
el que me llega más al corazón es el libro de Isabel Suppé, Noche estrellada.
![]() |
La historia de ella es tremenda. Sobrevive a una caída de
400 metros escalando un pico en los andes bolivianos. Tiene que pasar dos días
y dos noches con hemorragias, fuertes lesiones o hipotermia entre otros
problemas, arrastrándose por el hielo andino para conseguir ayuda. Y aunque
parezca mentira, consigue sobrevivir.
Me emociono al leer su relato, hay muchas partes de su historia
en las que me siento identificado. Aprendo de ella que a pesar de todo lo que
ha perdido en el accidente, su historia refleja lucha, belleza, pasión y sueños.
A veces, hay palabras que te llegan en el momento oportuno, y justo ese libro, en ese
momento, era algo que necesitaba leer.
“Me extraña darme cuenta que miro el cielo estrellado sobre
el Condoriri y que, a pesar de todo, me sigue emocionando su belleza. Es una
noche espantosamente fría con mucho viento, pero aun así, no deja de ser bella.
Demasiado bella para morir”, Isabel Suppé

Comentarios
Publicar un comentario
Gracias por tu comentario!