Por fin en planta! Mis ojos empiezan a mirarlo todo, empiezo a situarme en mi nueva habitación. Miro en dirección a la ventana y veo la luz del sol, parecen patios interiores pero al menos, echando un vistazo puedo saber si llueve, nieva o hace sol. Me sienta bien, si juntas los pequeños detalles buenos, al final, son los que hacen mucho. De forma consciente e inconsciente, es lo que andaba buscando.
Va entrando mi familia por turnos, son momentos alegres. Están
todos contentos a pesar del run-run interior, y es que aunque quedan días para
eso, hay que empezar a pensar en cuando me manden a casa, adaptabilidad, como
saldré, queda otra operación, son muchas cosas, en especial a Lorena, le
ardía la cabeza pensando, normal!
![]() |
| Luces |
El parte de guerra médico transcurre con normalidad, la
recuperación de mi operación de columna va bien y lo siguiente que nos preocupa
es la operación de calcáneos, los pies vamos. Las caras del equipo de
traumatología que me van a operar no transmiten tranquilidad. El pie derecho
está por dentro deshecho como un azucarillo y por fuera parece el pie de un
Bigfoot, además de tener una herida abierta. La parte buena es que deciden no
operar el pie izquierdo, se va a curar inmovilizado, esto fue un acierto.
Cuando vinieron a asearme por primera vez en planta, empecé
a darme cuenta de lo difícil que iba a ser todo, era incapaz de girar el cuerpo
por mi mismo, ni a izquierda, ni a derecha, me empujaban entre varios para un
lado y luego para el otro. La frustración fue enorme, me dolió en mi ego. Este
fue otro momento de enfado con la vida, me dije que no podía ser, que debía
hacer lo que fuera, aunque fuera poco, por hacer las cosas por mi cuenta. Y es que como dice Carl Jung, nadie se ilumina fantaseando figuras de luz, sino haciendo consciente su oscuridad.
La realidad es que hay una serie de cosas, que hacemos con
naturalidad en la vida y que no valoras o no te das cuenta de ello hasta que
simplemente, no puedes hacerlas. Ese primer día y medio en planta fue así, un
sube y baja de emociones. Empezar a disfrutar de lo que podías a ratos,
familia, leer, televisión, luz, algo de comida, etc… y empezar a asumir la
lucha que te va a llevar conseguir ciertas cosas que dabas por sentado que
podías hacer y ya no puedes. Y así, navegando entre pensamientos, me ocurre
otra cosa.

Comentarios
Publicar un comentario
Gracias por tu comentario!